No se trata sólo de retener muchos conocimientos y tener una gran   información,   sino   de   enseñar   al   niño   a   buscar   la   información directa   o   indirectamente,   a   retenerla,   saberla   manejar,   utilizarla convenientemente   y   compartirla.   Es   perfeccionar   el   auto-aprendizaje para poderlo aplicar a cada nueva situación. El estudio no puede dejarse a la libre elección del niño, necesita de un aprendizaje de métodos y técnicas que por sí sólo le es difícil de alcanzar.